{"id":211,"date":"2014-05-10T19:12:21","date_gmt":"2014-05-10T17:12:21","guid":{"rendered":"http:\/\/adelucas.es\/?p=211"},"modified":"2021-03-22T17:32:04","modified_gmt":"2021-03-22T15:32:04","slug":"cada-uno-les-oia-hablar-en-su-propia-lengua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adelucas.es\/?p=211","title":{"rendered":"Cada uno les o\u00eda hablar en su propia lengua"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"211\" class=\"elementor elementor-211\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2438b90d elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2438b90d\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-458f39b2\" data-id=\"458f39b2\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7c61d0ea elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7c61d0ea\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<!-- wp:paragraph -->\n<p>10\/05\/2014 <\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Un a\u00f1o ha sido m\u00e1s que suficiente para que el Papa se haya convertido en un referente social indiscutible<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>Este es el mensaje del Papa: hay que sacar la Iglesia de su entorno y volver a mostrarla y a mirarla con ojos nuevos, con sencillez, que es tambi\u00e9n una forma de pobreza, de despojarse de lo superficial y engalanado<\/strong><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Se ha cumplido un a\u00f1o desde la elecci\u00f3n del Papa&nbsp;<strong>Francisco<\/strong>. Este tiempo ha sido m\u00e1s que suficiente para que el Santo Padre se haya convertido en un referente social indiscutible, tanto para los miembros de la Iglesia como para el resto del mundo, y en uno de los agentes de la vida p\u00fablica m\u00e1s medi\u00e1ticos. En el trayecto se ha ganado muchas simpat\u00edas y algunas (probablemente menos) enemistades.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Muchos han querido cifrar su carisma en su origen argentino, con un resquicio anacr\u00f3nico y no exento de ingenuidad del pensamiento rom\u00e1ntico conocido como&nbsp;<em>volksgeist<\/em>&nbsp;o esp\u00edritu de los pueblos. Otros, especialmente quienes le atribuyen una revoluci\u00f3n de la Iglesia, en su formaci\u00f3n jesu\u00edtica. No han faltado quienes proclamaban su ideolog\u00eda comunista (o al menos &#8220;de izquierdas&#8221; o &#8220;progresista&#8221;), ni quienes lo han ensalzado por oposici\u00f3n con sus antecesores.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En la mayor\u00eda de los casos, se trata de meras especulaciones porque resulta dif\u00edcil \u2212adem\u00e1s de poco inteligente\u2212 tratar de demostrar lo indemostrable, pretender aislar la cualidad de la particularidad y dar con la fuente del magnetismo que ejerce el actual sucesor de&nbsp;<strong>Pedro<\/strong>. Ya dec\u00eda&nbsp;<strong>Arist\u00f3teles<\/strong>&nbsp;que es absurdo exigir al ret\u00f3rico que haga demostraciones (como las que se realizan en las ciencias naturales). Sin embargo, es precisamente la perspectiva ret\u00f3rica la que puede acercarnos un poco m\u00e1s a entender las rarezas y\/o genialidades de la actual cabeza de la Iglesia.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:heading {\"level\":3} -->\n<h3><strong>El lenguaje coloquial<\/strong><\/h3>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Recientemente, en un interesante (y muy acertado) art\u00edculo de un profesor de la Universidad de Chile, se defin\u00eda al Papa como un hombre de gestos. Es bien sabido, al menos de un tiempo a esta parte, que no comunicamos solo con palabras. Por &#8220;discurso&#8221; entendemos un edificio de ideas construido con el lenguaje verbal, pero tambi\u00e9n con los firmes muros de los actos y de los gestos, y sin olvidar los vanos y rincones de lo que no se dice, lo que se entiende, lo que se insin\u00faa e interpreta. Resultar\u00eda desproporcionado y grotesco, al menos en este contexto, un intento de an\u00e1lisis de todo lo que Francisco nos ha transmitido durante su breve, por el momento, papado. Lo que propongo aqu\u00ed, como objetivo mucho m\u00e1s humilde, pero fundamental, son algunas reflexiones acerca del discurso puramente ling\u00fc\u00edstico del Papa.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En el siglo pasado (tan pr\u00f3ximo a pesar de lo que connota la expresi\u00f3n), las investigaciones ling\u00fc\u00edsticas dieron un giro fundamental en su foco de estudio. Qued\u00f3 atr\u00e1s la distinci\u00f3n dual entre significante y significado y la concepci\u00f3n del lenguaje como un mero c\u00f3digo que se cifra y descifra. Los avances tecnol\u00f3gicos y los intentos de desarrollo de la inteligencia artificial han chocado constantemente con el muro del sentido, con la dificultad de la interpretaci\u00f3n y no han hecho m\u00e1s que dar mayor relieve a los verdaderos protagonistas de la comunicaci\u00f3n, los int\u00e9rpretes (tanto hablantes como oyentes); ya no meros emisores y receptores, simples codificadores y descodificadores.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>No obstante, como suele ocurrir, el descubrimiento es en realidad una revisitaci\u00f3n al pasado, una nueva mirada a lo que siempre ha estado ah\u00ed. Ya los primeros ret\u00f3ricos (y de nuevo sale a escena Arist\u00f3teles) destacaban la importancia de construir el discurso adaptado al p\u00fablico, es decir, a los interlocutores y a la situaci\u00f3n de cada enunciado ling\u00fc\u00edstico. Y este es quiz\u00e1s uno de los puntos por los que el lenguaje del Papa m\u00e1s capta la atenci\u00f3n. No en vano, el carisma es, en sentido trascendental, un don del Esp\u00edritu Santo, del mismo modo que aquellas lenguas de fuego sobre los ap\u00f3stoles.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Del lenguaje del Papa se ha dicho que es directo y sencillo. En algunos casos se le ha reprochado, incluso, una actitud infantil, impropia de la solemnidad del cargo. Estas observaciones se han hecho siempre atendiendo a las declaraciones orales (incluyendo las homil\u00edas o discursos), no a sus escritos (distinci\u00f3n que no carece de importancia); y precisamente por estas ha entrado con pasos de gigante en el sistema medi\u00e1tico; raz\u00f3n por la que vamos a pararnos en ellas.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La caracter\u00edstica quiz\u00e1s m\u00e1s destacada del lenguaje del Papa, que se intuye ya en la impresi\u00f3n de estilo directo, sencillo y cercano, es probablemente una tendencia a lo coloquial, a la forma de la conversaci\u00f3n \u00edntima. De hecho, el ejemplo m\u00e1s protot\u00edpico de lenguaje oral es el de la conversaci\u00f3n entre amigos, es decir, el de lo coloquial. El discurso del Papa, siendo muchas veces (obviamente) preparado (planificado y, por ende, no espont\u00e1neo), se acerca mucho m\u00e1s a este extremo de la escala gradual entre lo oral y lo escrito. El propio Francisco nos daba la clave del an\u00e1lisis cuando, en un encuentro con la clase dirigente en Brasil, explicaba que su consejo era siempre el mismo: \u00abdi\u00e1logo, di\u00e1logo, di\u00e1logo\u00bb. Se aprecia con m\u00e1s claridad atendiendo a las principales diferencias \u2212siempre graduales\u2212 entre el discurso oral y el discurso escrito.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>El discurso oral es un discurso espont\u00e1neo (al menos en apariencia) y una muestra clara de espontaneidad son las bromas con las que a veces Francisco ha sorprendido a sus interlocutores, como cuando se dirigi\u00f3 al presidente de Venezuela con estas palabras: \u00abRece por m\u00ed&#8230; Pero rece a favor, no en contra, \u00bfeh?\u00bb; o cuando hablaba de una de sus lecturas recientes, un libro de un cardenal, y a\u00f1ad\u00eda: \u00abPero no pens\u00e9is que hago publicidad a los libros de mis cardenales, \u00bfeh?\u00bb. En ambos casos, como en otros muchos, se observa la interpelaci\u00f3n directa al oyente a trav\u00e9s de la interjecci\u00f3n &#8220;eh&#8221; o con la utilizaci\u00f3n de las formas verbales de segunda persona del singular, del t\u00fa (\u00abA veces estoy enfadado con uno, o con una\u2026 pero\u2026 olv\u00eddalo, olv\u00eddalo, y si te pide un favor, hazlo\u00bb) o del&nbsp;<em>vos<\/em>&nbsp;argentino (\u00abPor supuesto que van a hacer \u2018macana&#8217;, sab\u00e9s\u00bb).<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Estas interpelaciones al interlocutor constituyen otro de los rasgos propios del lenguaje oral, que suele reflejarse en la presencia de lo que los ling\u00fcistas llamamos &#8220;reguladores f\u00e1ticos&#8221;, como la mencionada interjecci\u00f3n. Tambi\u00e9n las redundancias, y algunas expresiones como &#8220;de verdad&#8221;, en el siguiente ejemplo, cumplen el cometido de asegurar en este tipo de intervenciones la recepci\u00f3n del mensaje por parte del oyente y su aceptaci\u00f3n: \u00abEn la curia hay gente santa, de verdad, hay gente santa\u00bb, dec\u00eda en una ocasi\u00f3n. Quiz\u00e1s la causa principal de esta implicaci\u00f3n de los participantes de la conversaci\u00f3n, y otra caracter\u00edstica destacada de este tipo de lenguaje, es que presenta una cercan\u00eda entre los interlocutores, una simetr\u00eda convencional, sin jerarqu\u00eda, entre hablante y oyente, como puede observarse en lo dicho hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>A prop\u00f3sito de estos ejemplos se intuye otro de los rasgos definitorios del lenguaje coloquial: el vocabulario de registro informal, poco espec\u00edfico, porque se tratan temas cotidianos, cercanos. Encontramos muchos ejemplos de ello entre las declaraciones m\u00e1s sonadas del Papa, como \u00abhagan l\u00edo\u00bb, \u00abvan a hacer &#8220;macana&#8221;\u00bb, \u00abno balconeen la realidad\u00bb, \u00abpong\u00e1mosle la oreja a los j\u00f3venes\u00bb, o met\u00e1foras del entorno cercano, familiar (en las que nos pararemos m\u00e1s adelante), como \u00abDios es nuestro pap\u00e1\u00bb, \u00abJes\u00fas es nuestro abogado defensor\u00bb, \u00abla Iglesia no puede hacer de &#8220;ni\u00f1era&#8221; de los cristianos\u00bb, o \u00absed pastores con &#8220;olor a oveja&#8221;\u00bb. Un ejemplo claro de este \u00faltimo grupo son las met\u00e1foras del mundo del f\u00fatbol que emple\u00f3 en su visita a Brasil: \u00abjugar hacia adelante\u00bb o \u00abJes\u00fas nos ofrece algo m\u00e1s grande que la Copa del Mundo\u00bb.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>No debe confundirse esta impronta oral con un mensaje vac\u00edo de contenido o infantil. Tampoco con el lenguaje de lo pol\u00edticamente correcto, que suele ser, por el contrario, enrevesado, indirecto. Debemos aceptar que resulta dif\u00edcil convencer a los no cat\u00f3licos (y a un buen n\u00famero de cat\u00f3licos) de que lean y aprendan la doctrina de la Iglesia, de que tengan como lectura de cabecera, en la mesita de noche, la \u00faltima enc\u00edclica papal, un manual de Derecho Can\u00f3nico o, simplemente, el catecismo. Estar alejado de la Iglesia resulta m\u00e1s c\u00f3modo que estar en ella y los discursos demasiado espec\u00edficos, a veces casi herm\u00e9ticos (que son muy \u00fatiles para quien tiene el deseo de profundizar) resultan un reclamo poco convincente.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La verdad debe ser para todos, no para unos privilegiados y no basta con no ocultar nada, porque la lejan\u00eda intelectual (o incluso el rechazo social aprendido) son a veces los candados m\u00e1s fuertes. Naturalmente que hay que profundizar en el conocimiento, pero para darlo a los dem\u00e1s (y no solo a una elite). Hay que simplificar el mensaje para adaptarlo al p\u00fablico no especializado, sin que por ello pierda contenido esencial (\u00abLa fe es entera, no se lic\u00faa\u00bb). Jesucristo no hablaba a especialistas, no predicaba solo a los maestros de la Ley. Se rode\u00f3 de gente llana, de escasa formaci\u00f3n, y no por ello su mensaje fue infantil o simpl\u00f3n.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Vivimos en la sociedad de la inmediatez, donde las respuestas se buscan en el aqu\u00ed y ahora, y mejor si pueden ser masticadas y digeridas. El mensaje del Papa es el del buen ret\u00f3rico o el del buen publicista \u2212la publicidad no es de por s\u00ed mala ni enga\u00f1osa\u2212 que conf\u00eda en la bondad de su producto y sabe que no necesita explicar al detalle su funcionamiento (el producto ya lleva su libro de instrucciones, para leer tranquilamente en casa cuando sea necesario, y un gran equipo post-venta y de asesoramiento), porque si el &#8220;cliente&#8221; lo prueba, no se defraudar\u00e1. En el mundo cl\u00e1sico llamaban a esto la&nbsp;<em>captatio benevolentiae<\/em>, es decir, la obtenci\u00f3n de un inter\u00e9s positivo. El propio Papa lo resum\u00eda muy bien al decir que el mensaje cristiano debe centrarse \u00aben lo esencial, que es lo m\u00e1s bello, lo m\u00e1s grande, lo m\u00e1s atractivo y al mismo tiempo lo m\u00e1s necesario. La propuesta se simplifica, sin perder por ello profundidad y verdad, y as\u00ed se vuelve m\u00e1s contundente y radiante\u00bb.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:heading {\"level\":3} -->\n<h3><strong>Hablar con im\u00e1genes<\/strong><\/h3>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>La sociedad actual se caracteriza en gran medida por la cultura de lo visual. La vista es sin duda el sentido m\u00e1s prestigiado y, si se quiere llegar a un p\u00fablico amplio, es de gran ayuda recurrir al lenguaje figurado, capaz de transmitir una imagen o un concepto a la mente del receptor sin necesidad de grandes explicaciones. Ya hemos visto que el Papa ha recurrido con frecuencia a este tipo de lenguaje, con referentes en el entorno m\u00e1s inmediato y conocido de sus oyentes, como las relaciones familiares, la jerga juvenil (\u00ab\u00bfEst\u00e1is dispuestos a entrar en esta onda de la revoluci\u00f3n de la fe?\u00bb), el f\u00fatbol o cualquier otro aspecto de la vida cotidiana (\u00abHay licuado de naranja, hay licuado de manzana, hay licuado de banana, pero, por favor, no tomen licuado de fe\u00bb).<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Sin embargo, hay un tipo de lenguaje metaf\u00f3rico (muy visual) que ha predominado en el discurso del Papa, el de lo espacial y del movimiento: \u00abSalir de nosotros mismos para ir a la periferia\u00bb, \u00abJugar hacia adelante\u00bb, \u00abQuiero que se salga fuera. Quiero que la Iglesia, las parroquias, los colegios salgan a la calle\u00bb, \u00abHay que abrirse\u00bb, \u00abPor favor, no os encerr\u00e9is. [\u2026] La Iglesia debe salir de s\u00ed misma. \u00bfHacia d\u00f3nde? Hacia las periferias existenciales\u00bb, \u00abEl aburguesamiento del coraz\u00f3n nos paraliza\u00bb, \u00abNo balconeen la realidad\u00bb o \u00abEs importante saber acoger\u00bb.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Todas ellas se\u00f1alan al mismo camino y tienen una coherencia absoluta con la funci\u00f3n del lenguaje coloquial que se ha descrito m\u00e1s arriba: la Iglesia debe llevar (acercar) su mensaje a los dem\u00e1s, no guardarlo para s\u00ed, sustituir el lenguaje beligerante por el acogedor. Otra vez, adem\u00e1s, se puede constatar que el Papa no ha inventado nada nuevo, radicalmente distinto al mensaje de la Iglesia desde sus or\u00edgenes. Tambi\u00e9n Jes\u00fas hablaba con im\u00e1genes y la par\u00e1bola era una de sus formas m\u00e1s habituales de ense\u00f1anza.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:heading {\"level\":3} -->\n<h3><strong>El asombro ante lo cotidiano<\/strong><\/h3>\n<!-- \/wp:heading -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>Entonces, podr\u00edamos preguntarnos, si no hay nada nuevo, \u00bfpor qu\u00e9 llama tanto la atenci\u00f3n el lenguaje del Papa? En literatura, la corriente de estudiosos conocidos&nbsp; como los formalistas rusos empleaba el concepto de&nbsp;<em>desautomatizaci\u00f3n<\/em>&nbsp;para explicar la diferencia del lenguaje literario frente al cotidiano. A menudo la realidad est\u00e1 tan presente, durante tanto tiempo, que se hace invisible. Dejamos de prestar atenci\u00f3n a lo que nos rodea y nos olvidamos de ello. Hacemos muchas cosas autom\u00e1ticamente, sin ser conscientes.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p>En el universo del arte, las vanguardias se dieron cuenta de ello e insistieron en la necesidad de volver a descubrir la realidad, de mirar con ojos nuevos, como de extranjeros, aquello que nos rodea, para tomar consciencia de sus dimensiones, de su belleza. La Iglesia tiene ya muchos a\u00f1os y quiz\u00e1s se ha automatizado su mensaje, se han incorporado ciertas rutinas y en muchos casos se ha perdido el entusiasmo, la sencillez y la claridad de sus or\u00edgenes. Es necesario redescubrirla, volver a repensar lo esencial. Este es el mensaje del Papa. Hay que sacar la Iglesia de su entorno y volver a mostrarla y a mirarla con ojos nuevos, con sencillez, que es tambi\u00e9n una forma de pobreza (qu\u00e9 bien escogido el nombre de Francisco), de despojarse de lo superficial y engalanado.<\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph -->\n<p><strong>Alberto de Lucas. Instituto Cultura y Sociedad. Universidad de Navarra<\/strong><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>10\/05\/2014 Un a\u00f1o ha sido m\u00e1s que suficiente para que el Papa se haya convertido en un referente social indiscutible Este es el mensaje del Papa: hay que sacar la Iglesia de su entorno y volver a mostrarla y a mirarla con ojos nuevos, con sencillez, que es tambi\u00e9n una forma de pobreza, de despojarse &#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[13,12],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211"}],"collection":[{"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=211"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":536,"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions\/536"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adelucas.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}