{"id":636,"date":"2021-10-11T12:48:43","date_gmt":"2021-10-11T10:48:43","guid":{"rendered":"http:\/\/adelucas.es\/?p=636"},"modified":"2021-10-14T10:04:48","modified_gmt":"2021-10-14T08:04:48","slug":"reflexiones-sobre-poesia-1-el-yo-que-habla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adelucas.es\/?p=636","title":{"rendered":"Reflexiones sobre poes\u00eda (1): el \u201cyo\u201d que habla"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"636\" class=\"elementor elementor-636\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-52b0aa5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"52b0aa5\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3c96f27\" data-id=\"3c96f27\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-08242ac elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"08242ac\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-image\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"276\" height=\"183\" src=\"https:\/\/adelucas.es\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/images.jpg\" class=\"attachment-large size-large wp-image-637\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a626584 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a626584\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1d1005e\" data-id=\"1d1005e\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-69e069a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"69e069a\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<p class=\"western\"><b>La voz po\u00e9tica<\/b><\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">Uno de los aspectos que suele venir a la mente de cualquier lector de poes\u00eda es que en ella escuchamos (\u00bfser\u00eda lo ideal?) o leemos o recitamos (probablemente, aqu\u00ed s\u00ed, lo ideal) una voz que nos <b>habla en primera persona<\/b> de sus emociones o sentimientos. En realidad, esto no siempre es as\u00ed: no siempre se habla en primera persona en los poemas y el tema, muchas veces, no son las emociones, al menos, directamente: se habla de ellas sin hablar de ellas o no se habla de ellas en absoluto, aunque se transmitan (sobrevuela siempre la idea de <i><b>lo inefable<\/b><\/i>, oh, maravilla aparte). A pesar de ello, podemos decir que, sin ser esto la norma ni las excepciones limitarse a ser tales o a serlo de forma anecd\u00f3tica que confirme la norma, s\u00ed que hay una t\u00f3nica general y una expectativa pragm\u00e1tica del lector que se enfrenta al texto po\u00e9tico como g\u00e9nero de encontrar algo similar a lo dicho.<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">A menudo, esta situaci\u00f3n descrita lleva a interpretar la <b>voz po\u00e9tica<\/b> como una voz no mediada: la voz directa del poeta habl\u00e1ndonos y desvelando su m\u00e1s honda intimidad para regocijo de bi\u00f3grafos y cotillas. A quienes nos dedicamos o nos hemos dedicado a la docencia de la literatura, nos resulta habitual encontrarnos comentarios de poemas que desvelan lo que \u201cel autor\/poeta nos dice\u201d o c\u00f3mo \u201cel poeta siente o expresa que siente&#8230;\u201d (a lo que, probablemente, se refiere Cabo Aseguinolaza con \u201c<b>el gesto regresivo<\/b>\u201d <a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/articulo?codigo=146768\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><u>en su conocido art\u00edculo sobre el lenguaje po\u00e9tico<\/u><\/a>). No creo, sin embargo, que esto sea as\u00ed, y a ello voy a dedicar la primera parte de mis <i>Reflexiones sobre poes\u00eda<\/i>, que no pretenden sentar c\u00e1tedra ni presentarme como experto en el tema, sino ofrecer un lugar para compartir una opini\u00f3n y debatirla gustosamente con quien opine diferente, escudado en el car\u00e1cter personal de un blog. Lo dir\u00e9 m\u00e1s claro: hablo aqu\u00ed como lector y amante de la poes\u00eda, no como cr\u00edtico literario.<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">Empecemos, pues, hablando sobre <b>la enunciaci\u00f3n l\u00edrica<\/b>. Del mismo modo que en narrativa existe un narrador, que es quien ejerce la funci\u00f3n enunciativa y que, adem\u00e1s, es siempre creaci\u00f3n del autor (una entidad textual diferente a la persona real que escribe); en poes\u00eda, <b>el \u2018yo\u2019 que ejerce esa funci\u00f3n enunciativa es tambi\u00e9n una creaci\u00f3n<\/b>, una entidad que solo existe en el texto, en quien el <b>autor impl\u00edcito<\/b> (esa otra entidad que nos hace tener una idea de qui\u00e9n est\u00e1 escribiendo) delega su responsabilidad y su labor de enunciar, pero sin mayor relaci\u00f3n con \u00e9l. Con ello (s\u00e9 que me pongo un poco t\u00e9cnico aqu\u00ed), pretendo contradecir la teor\u00eda de la <i><b>exotop\u00eda<\/b><\/i>, aquella por la que el \u2018yo\u2019 enunciador es completamente diferente del autor, pero sin dejar de ser \u00e9l mismo, como una suerte de desdoblamiento del yo, una esquizofrenia literaria al estilo Jekill-Hyde: teor\u00eda tambi\u00e9n conocida como del yo-yo. En mi opini\u00f3n, el autor est\u00e1 firmemente distanciado del \u2018yo\u2019 enunciador. Es una creaci\u00f3n enunciativa, textual, que tiene la particularidad de estar configurada de <b>forma primopersonal con una d\u00e9bil circunstanciaci\u00f3n<\/b> (apenas sabemos de \u00e9l m\u00e1s all\u00e1 de que es \u2018yo\u2019).<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">En cuanto a <u>la primera peculiaridad<\/u> de las arriba mencionadas, es posible que no lo sea tanto, si tenemos en cuenta que lo mismo ocurre con g\u00e9neros (subg\u00e9neros narrativos) como la <b>confesi\u00f3n<\/b> o la <b>autobiograf\u00eda<\/b> y que, incluso, puede darse en el <b>ensayo<\/b>. Adem\u00e1s, como dije al principio, esta peculiaridad no se cumple siempre, m\u00e1s all\u00e1 de la excepci\u00f3n, como ocurre incluso en algunos g\u00e9neros como el <i><b>romance<\/b><\/i> (aunque en este caso, su procedencia de los antiguos <b>cantares de gesta<\/b>, con la divisi\u00f3n del poema en sus hemistiquios previos, podr\u00eda justificar ese car\u00e1cter narrativo). En lo referente a <u>la segunda particularidad<\/u>, la d\u00e9bil circunstanciaci\u00f3n del sujeto enunciativo o <i><b>sujeto l\u00edrico<\/b><\/i>, esta estar\u00eda justificada por su carencia de inter\u00e9s (recogiendo aqu\u00ed la opini\u00f3n de quienes defienden la autonom\u00eda de la palabra po\u00e9tica: qu\u00e9 m\u00e1s da qui\u00e9n hable; lo importante es lo que habla) o, quiz\u00e1s m\u00e1s bien, por el <b>car\u00e1cter universal<\/b> que se pretende para el contenido poem\u00e1tico (sobre lo que reflexionar\u00e9 en <a href=\"http:\/\/adelucas.es\/?p=645\">\u201c<u>Reflexiones sobre poes\u00eda (2): la materia po\u00e9tica o <\/u><i><u>qu\u00e9 es poes\u00eda<\/u><\/i>\u201d<\/a>).<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\"><b>El contenido de la poes\u00eda<\/b><\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">En mi opini\u00f3n, por tanto, y me adelanto a la <a href=\"http:\/\/adelucas.es\/?p=645\"><u>segunda parte de mis <\/u><i><u>Reflexiones<\/u><\/i><\/a>, el contenido es y debe ser una <b>emoci\u00f3n<\/b>. Pero <b>esta emoci\u00f3n es creaci\u00f3n del autor<\/b> y, como tal, guarda una distancia con su creador aunque, inevitablemente a pesar de cualquier \u00edndice de rebeld\u00eda, tenga una peque\u00f1a relaci\u00f3n con \u00e9l. Esta relaci\u00f3n, no obstante, puede ser un matiz peque\u00f1o, casi insignificante, como lo es el hecho de que el poeta no puede crear amor (o le ser\u00eda casi imposible), si no lo conoce, si nunca lo ha experimentado, en mayor o menor medida (y en carnes propias o, tal vez, ajenas, podr\u00edamos a\u00f1adir). Por tanto, la creaci\u00f3n po\u00e9tica (rebelde o no) se revela como recreaci\u00f3n.<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">As\u00ed, el verdadero objeto de la l\u00edrica no es ni el sujeto ni su expresividad en cuanto lenguaje (\u00bfaccesorios?), sino la emoci\u00f3n. Su finalidad (que es la caracter\u00edstica de toda creaci\u00f3n humana libre, el tener su raz\u00f3n de ser en la finalidad y no en su causa) es crear una emoci\u00f3n y transmitirla. Ello, obviamente, no consiste en una mera descripci\u00f3n de ese sentir (que podemos encontrar en cualquier obra narrativa, por ejemplo), sino lo contrario, transmitirla como emoci\u00f3n, hacer al lector sentirla, que es <b>la \u00fanica forma real de transmitir emociones<\/b> (y de ah\u00ed la necesidad <span style=\"font-family: Calibri Light;\">\u2012<\/span>aqu\u00ed en el sentido filos\u00f3fico de <i>inevitable<\/i><span style=\"font-family: Calibri Light;\">\u2012<\/span> de la indisoluble relaci\u00f3n de contenido y forma, como tambi\u00e9n veremos <u>m\u00e1s adelante<\/u>). Por tanto, la l\u00edrica busca provocar la emoci\u00f3n desde la <b>racionalidad<\/b> (aunque no solo, y a veces, incluso, a partir de la descomposici\u00f3n o anulaci\u00f3n de esta), incluso en la poes\u00eda aparentemente m\u00e1s irracional.<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">Esto explicar\u00eda, en cierto modo, la condici\u00f3n primopersonal de la enunciaci\u00f3n l\u00edrica (retomamos as\u00ed el hilo principal de esta primera reflexi\u00f3n) y su d\u00e9bil circunstanciaci\u00f3n: <b>una emoci\u00f3n no se dice, no se cuenta, no se describe: se siente y se hace sentir.<\/b> Ser\u00eda in\u00fatil (o tendr\u00eda una utilidad totalmente diferente) crear una figura como la del narrador, con unas circunstancias de existencia precisas. Aqu\u00ed, en la l\u00edrica, el \u2018mediador\u2019 entre autor y obra es una figura muy semejante al narrador, el <i>sujeto l\u00edrico<\/i>, que puede o no hablar en primera persona, aunque con alta frecuencia lo haga, para situar, <i>circunstanciar<\/i>, la emoci\u00f3n que se transmite, el objeto po\u00e9tico, en una persona, del mismo modo que en la narrativa se circunstancian los hechos narrados en un lugar y tiempo concretos.<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\"><b>La universalidad<\/b><\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">Hay, creo, una raz\u00f3n m\u00e1s, y no menos importante, para esa condici\u00f3n primopersonal y et\u00e9rea del sujeto po\u00e9tico: <b>la universalidad<\/b>, la f\u00e1cil recepci\u00f3n y experimentaci\u00f3n de esa emoci\u00f3n por ese otro \u2018yo\u2019 que es el lector, que empatiza y se identifica plenamente con el sujeto l\u00edrico, sin necesidad de que sus circunstancias coincidan con las biogr\u00e1ficas del autor para poder sentir; que hace suyas las palabras en primera persona haci\u00e9ndose un <i>yo<\/i> que habla y siente, que pronuncia (real o virtualmente) las palabras como nuevo autor y se emociona con absoluta novedad e individualidad; que crea <span style=\"font-family: Calibri Light;\">\u2012<\/span>m\u00e1s que recrea<span style=\"font-family: Calibri Light;\">\u2012<\/span> esa emoci\u00f3n que nace en el poema. Esa emoci\u00f3n no puede anclarse a un tiempo porque ha de nacer en<b> el presente<\/b> del lector; no puede anclarse a un lugar porque ha de nacer en el sitio del lector: no puede circunstanciarse, porque lo har\u00e1 en la lectura, que es la presentaci\u00f3n, <i><b>presentizac<\/b><\/i><i><b>i<\/b><\/i><i><b>\u00f3n<\/b><\/i>, de esa emoci\u00f3n. La poes\u00eda es, as\u00ed, et\u00e9rea porque es eterna, ubicua, universal. La emoci\u00f3n <i>se hace presente<\/i> (como en el teatro se hace presente <span style=\"font-family: Calibri Light;\">\u2012<\/span><span style=\"font-family: Liberation Serif, Times New Roman, serif;\"><i>representa<\/i><\/span><span style=\"font-family: Calibri Light;\">\u2012<\/span> la acci\u00f3n), no se cuenta, no se oye; pero tampoco se asiste (como ocurre, de nuevo y esta vez sin embargo, en el teatro) a ella, sino que se siente. No somos el p\u00fablico de una recreaci\u00f3n, porque no es representaci\u00f3n, sino presentizaci\u00f3n. No se trata de <i>evocar<\/i> o <i>recordar<\/i> una emoci\u00f3n (salvo que por <i>recordar<\/i> entendamos el sentido etimol\u00f3gico de volver a pasar por el coraz\u00f3n, de reactivar una emoci\u00f3n: pero ya no ser\u00eda la misma, sino otra nueva acerca de la recordada), sino de sentirlo de forma primigenia, original: por eso somos el <i>origo<\/i>, el punto de origen de las coordenadas espacio-temporales, el centro de\u00edctico: el \u2018yo\u2019.<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">A mis alumnos <span style=\"font-family: Calibri Light;\">\u2012<\/span>en la mayor\u00eda de mi historia personal adolescentes<span style=\"font-family: Calibri Light;\">\u2012<\/span> sol\u00eda explicarles esto con una met\u00e1fora, quiz\u00e1 algo pobre: el poeta crea una emoci\u00f3n y la encierra en una caja (el poema) para que ataque, para que invada o asalte, con una suerte de resorte de payaso y como una especie de caja de Pandora, a aquel que la abre, quien se transmuta en ese instante, pose\u00eddo, en el nuevo ser <i>sintiente<\/i>, en el \u00bfdue\u00f1o? de esa \u00bfnueva? emoci\u00f3n. <b>La poes\u00eda es, pues, un regalo, un don<\/b>.<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\"><b>Ep\u00edlogo a esta parte<\/b><\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">\u00bfEs, entonces, el g\u00e9nero l\u00edrico tambi\u00e9n mim\u00e9tico, en el sentido aristot\u00e9lico? Puede, aunque no se trata de una mimesis de hechos o personajes, sino de emociones.<\/p><p class=\"western\" align=\"justify\">Termino esta primera reflexi\u00f3n con algunas ideas para refutar (o intentarlo) a quienes defienden la identificaci\u00f3n de autor y sujeto l\u00edrico:<\/p><ul><li><p class=\"western\" align=\"justify\">Al igual que en la narraci\u00f3n, el poeta puede haber creado para la enunciaci\u00f3n un \u201cpersonaje\u201d, aunque est\u00e9 poco definido.<\/p><\/li><li><p class=\"western\" align=\"justify\">Aunque, a menudo y por la dificultad de crear de cero una emoci\u00f3n, como dec\u00eda antes, el autor puede haber sentido (y probablemente lo haya hecho) aquello que transmite, no tiene por qu\u00e9 haberlo hecho del modo en que se transmite; tambi\u00e9n el autor de una autobiograf\u00eda ha experimentado los sucesos narrados y muchos novelistas basan sus historias en hechos reales, despu\u00e9s modificados, literaturizados.<\/p><\/li><li><p class=\"western\" align=\"justify\">Si en narrativa el narrador puede ser un \u2018yo\u2019 que presenta el objeto de la narraci\u00f3n: un hecho o suceso, en poes\u00eda el hablante o sujeto suele ser un yo que plantea o <i>presenta<\/i> (pero en el sentido m\u00e1s etimol\u00f3gico de hacer presente) el objeto po\u00e9tico: una emoci\u00f3n.<\/p><\/li><li><p class=\"western\" align=\"justify\">La mimesis es siempre imitaci\u00f3n, creaci\u00f3n, ficci\u00f3n en cierto sentido.<\/p><\/li><\/ul>\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4962239 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4962239\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5f0fed9\" data-id=\"5f0fed9\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8df75d3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8df75d3\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<h5>Sigue leyendo:<\/h5><h5><a href=\"http:\/\/adelucas.es\/?p=645\"> Reflexiones sobre poes\u00eda (2): la materia po\u00e9tica o <em>qu\u00e9 es poes\u00eda<\/em><\/a><\/h5>\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La voz po\u00e9tica Uno de los aspectos que suele venir a la mente de cualquier lector de poes\u00eda es que en ella escuchamos (\u00bfser\u00eda lo ideal?) o leemos o recitamos (probablemente, aqu\u00ed s\u00ed, lo ideal) una voz que nos habla en primera persona de sus emociones o sentimientos. 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