{"id":735,"date":"2021-11-18T12:28:16","date_gmt":"2021-11-18T10:28:16","guid":{"rendered":"http:\/\/adelucas.es\/?p=735"},"modified":"2021-11-24T15:12:53","modified_gmt":"2021-11-24T13:12:53","slug":"dafne-y-la-violacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adelucas.es\/?p=735","title":{"rendered":"Dafne y la violaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"735\" class=\"elementor elementor-735\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-inner\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-section-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c7a4544 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"c7a4544\" data-element_type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-row\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6fb88aa\" data-id=\"6fb88aa\" data-element_type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-column-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a551641 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a551641\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-text-editor elementor-clearfix\">\n\t\t\t\t<p align=\"justify\">Andaba yo estos d\u00edas preparando mis clases de literatura y releyendo por en\u00e9sima vez los <a href=\"https:\/\/cvc.cervantes.es\/actcult\/garcilaso\/versos\/indice_sonetos.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>sonetos perfectos de Garcilaso<\/b><\/a>, cuando la actualidad me golpe\u00f3 la frente al hilo del conocido mito de Apolo y Dafne. Este mito est\u00e1 presente en las <strong><em>Metamorfosis<\/em> de Ovidio<\/strong> y fue recreado por Garcilaso en su <a href=\"https:\/\/www.educa2.madrid.org\/web\/fbasilioprieto\/novedades\/-\/book\/versos-versos-y-mas-versos-?_book_viewer_WAR_cms_tools_chapterIndex=062ff09d-dfde-418b-a023-cf1c3c47e339\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>soneto XIII<\/strong><\/a> y, de nuevo, en su <a href=\"https:\/\/cvc.cervantes.es\/actcult\/garcilaso\/versos\/eglogatercera01.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>\u00e9gloga III<\/strong><\/a>&nbsp;y, a\u00f1os m\u00e1s tarde, de forma par\u00f3dica y casi grotesca (barroca), <strong>con la mala leche que le pon\u00eda Quevedo a sus versos cuando quer\u00eda<\/strong>, lo recoge este en <strong>dos sonetos<\/strong>, <a href=\"https:\/\/www.poemas-del-alma.com\/a-dafne.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">uno dedicado a ella<\/a>; <a href=\"https:\/\/www.poemas-del-alma.com\/a-apolo.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">otro, a \u00e9l<\/a>.<\/p>\n<p align=\"justify\">En este mito, en principio, se cuenta la historia de un amor imposible, provocado como venganza por Cupido, en respuesta a las burlas de Apolo. Este, locamente enamorado de Dafne, la persigue e intenta hacerse con ella sin \u00e9xito, hasta que, ayudado por sus colegas del Olimpo, va a alcanzarla; pero <strong>esta, desesperada, implora a su padre (a la saz\u00f3n, otro dios), que la ayude<\/strong>, con lo que al instante se transforma en \u00e1rbol de laurel (lo que convertir\u00e1 sus hojas en uno de los atributos del dios del sol). Es inevitable recordar la majestuosa escultura de Bernini, que captura, en una espiral de movimiento ascendente contenido, el preciso instante del inicio de la metamorfosis de la ninfa. Y es, precisamente, ese instante el que incitaba mi reflexi\u00f3n.<\/p>\n<figure style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/c\/c5\/Apollo_and_Daphne_%28Bernini%29.jpg\/300px-Apollo_and_Daphne_%28Bernini%29.jpg\" alt=\"Apollo and Daphne (Bernini).jpg\" width=\"300\" height=\"464\"><figcaption class=\"wp-caption-text\">Escultura &#8216;Apolo y Dafne&#8217;, de Bernini<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"justify\">Resulta preocupante el aumento de <strong>noticias de violaciones<\/strong> que copan los titulares de la actualidad. Algunas de ellas, con el agravante de ser perpetradas por <strong>grupos<\/strong> (o \u2018manadas\u2019, como acertadamente se los suele calificar); otras (o a veces las mismas), con <strong>extrema violencia<\/strong>. Es inevitable que cada una de ellas, a cualquiera con un m\u00ednimo de sentido com\u00fan, sensibilidad o empat\u00eda, le remueva por dentro hasta casi provocar arcadas y una desaz\u00f3n dif\u00edcilmente ignorable. Y por eso dec\u00eda que precisamente ese instante, capturado por <strong>Bernini<\/strong> o Garcilaso (&#8216;<a href=\"https:\/\/www.poemas-del-alma.com\/garcilaso-de-la-vega-soneto-xiii.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A Dafne ya los brazos le crec\u00edan<\/a>&#8216;) el que creo que evoca especialmente ese horror, mucho m\u00e1s que otros posibles donde, quiz\u00e1s, es m\u00e1s patente la violaci\u00f3n, como podr\u00edan ser <strong><a href=\"https:\/\/www.cromacultura.com\/rapto-de-europa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el rapto de Europa<\/a><\/strong> o cualquiera de las correr\u00edas del insaciable J\u00fapiter-Zeus.&nbsp;<\/p>\n<figure style=\"width: 578px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/i2.wp.com\/www.cromacultura.com\/wp-content\/uploads\/2013\/11\/rembrandt-rapto-europa.jpg\" alt=\"Imagen del cuadro de Rembrandt 'El rapto de Europa'\" width=\"578\" height=\"450\"><figcaption class=\"wp-caption-text\">&#8216;Rapto de Europa&#8217;, de Rembrandt<\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"justify\">Cuando pienso en <b>lo que puede estar sintiendo cualquiera de esas mujeres (ni\u00f1as, a veces) en ese momento<\/b>, intentando huir de su agresor u ofrecer la m\u00ednima resistencia por miedo a un da\u00f1o mayor, me viene a la cabeza la desesperaci\u00f3n de Dafne, implorando a su padre, a Dios, a la suerte, a su propio agresor, a quien sea que pueda escucharle, que aquello pase, como sea, insisto, <strong><span style=\"text-decoration: underline;\">como sea<\/span><\/strong>, incluso perdi\u00e9ndose a s\u00ed misma como lo hace la Dafne convertida para siempre en otra, en \u00e1rbol, viva pero sin vitalidad, sin vestigios de su anterior jovialidad, con &#8220;\u00e1spera corteza&#8221;. Destrozada.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero no es mi intenci\u00f3n recrearme en este dolor ni regocijarme en el morbo m\u00e1s amarillista; sino sugerir algunas cuestiones&nbsp;<span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); font-family: var( --e-global-typography-text-font-family ), Sans-serif; font-weight: var( --e-global-typography-text-font-weight );\">en torno a un problema creciente y actual que no aparenta precisamente una pronta soluci\u00f3n.<\/span><span style=\"font-size: 16px; color: var( --e-global-color-text ); font-family: var( --e-global-typography-text-font-family ), Sans-serif; font-weight: var( --e-global-typography-text-font-weight );\">&nbsp;Probablemente sean poco originales, pues se ha escrito ya mucho de esto; pero algunas de ellas se han tratado de forma mucho menos frecuente o con menos relevancia de la que merecen,&nbsp;<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">En primer lugar, quer\u00eda reflexionar sobre algunas de las causas de este problema creciente. Son, sin duda, complejas y poli\u00e9dricas, como todas las que afecten a la <strong>psicolog\u00eda colectiva o social<\/strong>; pero no podemos escudarnos en ello para la inacci\u00f3n o la indiferencia. <strong>\u00bfQu\u00e9 pasa por la mente de esos violadores, j\u00f3venes en much\u00edsimos casos (la mayor\u00eda)? \u00bfQu\u00e9 estamos haciendo mal como sociedad para que eso est\u00e9 pasando por la mente de cada vez m\u00e1s j\u00f3venes?<\/strong> Estos monstruos \u2012que son nuestros monstruos\u2012 se sienten con el derecho y la facultad de satisfacer cualquier impulso a costa de cualquiera, donde \u2018cualquiera\u2019 ha perdido su significaci\u00f3n de persona para identificar a los dem\u00e1s como objetos de placer, objetos que usar y tirar en una sociedad de consumo poco dada a cuidar, siquiera, aquello que nos produce alg\u00fan bien, cuando estimamos que ha dejado de producirlo.<\/p>\n<p align=\"justify\">Es, creo, esta incapacidad de considerar a la persona con su valor intr\u00ednseco, la equiparaci\u00f3n \u2012cuando no se pone por debajo\u2012 de esta a cualquier otro animal o cosa existente, lo que permite que se cometa esta atrocidad. En <b>una sociedad hedonista como la nuestra, donde prima el placer, el inter\u00e9s y el beneficio propio, aparecen cada vez m\u00e1s diosecillos<\/b>, como los mitol\u00f3gicos, antropom\u00f3rficos, actuando a menudo en camarilla y dispuestos a satisfacer sus impulsos m\u00e1s b\u00e1sicos, como este Apolo en su acto menos apol\u00edneo, m\u00e1s dionis\u00edaco, a costa de unos humanos que solo est\u00e1n ah\u00ed para darles gusto y que est\u00e1n siempre sometidos a su capricho. La apariencia de inmunidad, la escasez de sanci\u00f3n social a actitudes propiciatorias de estos actos, no hacen sino contribuir a este endiosamiento de seres amos de la creaci\u00f3n que no han de rendir cuentas a nadie.<\/p>\n<p align=\"justify\">Contra este primer problema, urge, por un lado, <b>la educaci\u00f3n<\/b>. Pero una educaci\u00f3n seria. Un sistema educativo donde, por ejemplo, se ha eliminado (en la pr\u00e1ctica) la filosof\u00eda o se ha relegado a lo anecd\u00f3tico, donde tampoco la religi\u00f3n tiene cabida, no puede inculcar otra percepci\u00f3n del pr\u00f3jimo, no puede pretender que la persona recupere la dignidad inherente a su condici\u00f3n en la consideraci\u00f3n social e individual de cada alumno. Hace falta, tambi\u00e9n, una educaci\u00f3n sexual; pero no una centrada en la diversidad, la identidad, el sexo como placer libre y como juego, la protecci\u00f3n de la propia salud y el autodescubrimiento: <b>demasiado <i>yo<\/i>, <i>yo<\/i>, <i>yo<\/i>, que solo puede acentuar el egocentrismo que justifica la visi\u00f3n servil del otro, mero objeto para satisfacer mis deseos<\/b>. Sobre todo en edades tan tempranas en las que apenas existe conciencia de los l\u00edmites y los deberes, en las que las reglas del juego se pueden romper o cambiar al gusto propio y en las que la contribuci\u00f3n a la sociedad es a\u00fan m\u00ednima, y m\u00e1ximo el cuidado que esta pone en su (de los ni\u00f1os) beneficio. La confusi\u00f3n es bastante f\u00e1cil.<\/p>\n<p align=\"justify\">Pero la educaci\u00f3n no es suficiente cuando la selva en la que vivimos est\u00e1 plagada de est\u00edmulos que la contradicen. Y <b>aqu\u00ed tiene un claro protagonismo la lucha por la igualdad real de sexos<\/b>. Igualdad en dignidad y respeto, sobre todo. Porque no es cierto que esa lucha carezca hoy de sentido, como algunos pretenden, ni que se haya conseguido todo, a pesar de que a veces se ideologice en exceso esa lucha, se equivoquen los objetivos (como en <a href=\"http:\/\/adelucas.es\/?p=225\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>un supuesto derecho al aborto con el que nunca podr\u00e9 estar de acuerdo<\/b><\/a>, por las mismas razones acerca de la dignidad de la persona que estoy arguyendo) o los medios para lograrlos (c\u00f3mo la demonizaci\u00f3n del var\u00f3n, imbuido por serlo en un halo de sospecha). No nos enga\u00f1emos, <b>las v\u00edctimas de las violaciones son, sobre todo y casi exclusivamente, ellas<\/b>. Sin que esto reste un \u00e1pice de horror a los casos en los que no es as\u00ed.<\/p>\n<p align=\"justify\"><b>Tambi\u00e9n son ellas, principalmente, quienes son cosificadas y convertidas en objetos de placer o de beneficio ajeno<\/b> (como en los vientres de alquiler). Es cierto que el culto al cuerpo no se da solo en las mujeres, pero su uso comercial (y no solo en la venta de productos) es sin duda mayor en el caso femenino, su explotaci\u00f3n para obtener fines concretos y su sexualizaci\u00f3n (desde edades muy tempranas) les afecta, de nuevo, a ellas fundamentalmente. No ayuda, adem\u00e1s, a resolverlo que cierto sector del feminismo interprete el sometimiento voluntario a tales usos como &#8217;empoderamiento&#8217;, como ocurre en el debate social que se abre en cada Nochevieja. A esos est\u00edmulos salvajes, donde <b>la sensualidad o la sexualidad se explota para captar la atenci\u00f3n de una sociedad hiperestimulada<\/b>, me refer\u00eda al hablar de la selva salvaje en la que lo que la educaci\u00f3n pueda lograr tiene un poderoso oponente.<\/p>\n<p align=\"justify\">Poco importa en esta conversi\u00f3n de las personas en objetos sometidos a un fin para la pseudofelicidad de otro que este proceso conlleve alg\u00fan beneficio (siempre dudoso y desigual) para la parte cosificada. Tampoco, como dec\u00eda antes, que la persona acceda a tal cosificaci\u00f3n.&nbsp;El pago y el consentimiento no convierten el hecho aberrante de despojar a una persona de su dignidad y convertirla en algo que usar en algo positivo. Solo, quiz\u00e1s, lo hacen un poco menos malo. Hay que tenerlo en cuenta especialmente ahora que <a href=\"https:\/\/www.lavanguardia.com\/politica\/20211017\/7796342\/pedro-sanchez-compromete-abolir-prostitucion.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><b>el Gobierno ha vuelto a poner en el foco la prostituci\u00f3n y su posible abolici\u00f3n<\/b><\/a>. Ya el ingenio de Quevedo, con sus sonetos sat\u00edricos antes citados, y no s\u00e9 hasta qu\u00e9 punto intencionadamente, al transformar el episodio m\u00edtico de Apolo y Dafne en un intento del primero de obtener sin pago los servicios de la segunda, da cuenta de la proximidad de ambos procesos.<\/p>\n<p align=\"justify\">Algo similar ocurre con otro gran responsable de la normalizaci\u00f3n de estas conductas, como es<b> la pornograf\u00eda<\/b>, por mucho que nadie se atreva o a nadie parezca interesar poner coto a este problema <a href=\"https:\/\/www.eldebate.com\/sociedad\/20211119\/dulces-porno.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">por mucho que nadie se atreva o a nadie parezca interesar poner coto a este problema<\/a> (quiz\u00e1s por las ingentes cantidades de dinero que mueve). La agresividad, la absoluta cosificaci\u00f3n, el sometimiento absoluto o el aumento de intervinientes en los encuentros sexuales que presenta la pornograf\u00eda parece estar detr\u00e1s del triste auge de las brutales violaciones grupales. Si a eso sumamos que, a la misma edad a la que, dec\u00edamos antes, la educaci\u00f3n sexual debe tratarse con especial cuidado, los ni\u00f1os y j\u00f3venes tienen acceso (<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/sociedad\/abci-consumo-pornografia-adelanta-8-anos-segun-estudio-201906101322_noticia.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cada vez a una edad m\u00e1s temprana, como revelan diversos estudios<\/a>) a esta \u2018otra educaci\u00f3n\u2019 sexual, que se instala en el imaginario colectivo, el c\u00f3ctel es doblemente peligroso. Tampoco contribuyen mucho a evitar estas ideas ficciones \u2018literarias\u2019 o f\u00edlmicas en las que se suaviza o blanquean actitudes que distan mucho del cuidado del otro que deber\u00edan conllevar siempre encuentros tan \u00edntimos como los sexuales. De nuevo, los gur\u00fas del sexo libre dir\u00e1n que el consentimiento permite cualquier actuaci\u00f3n; pero nadie puede negar que la sexualidad implica intimidad y, si no ponemos respeto y cuidado del pr\u00f3jimo en sus aspectos \u00edntimos, dif\u00edcilmente lo haremos en cualquier otro momento.<\/p>\n<p align=\"justify\">Todo ello, <b>la falsa impresi\u00f3n que se instala de que uno puede (y debe luchar por) obtener su placer a cualquier precio (tambi\u00e9n econ\u00f3mico)<\/b> aun en detrimento de la humanidad de quien me proporcione ese placer, es el germen de la justificaci\u00f3n subjetiva de la violaci\u00f3n o, al menos, de la minimizaci\u00f3n de sus efectos que permite que, aun a sabiendas de lo inmoral del acto, pese m\u00e1s el deseo y el gusto propio. A ello se suman otros ingredientes, como el instinto de pertenencia al grupo y la reducci\u00f3n de la responsabilidad al diluirse en la masa.&nbsp;O como la intolerancia a la frustraci\u00f3n que numerosos intelectuales han sancionado ya como uno de los grandes males de nuestro tiempo, muy unida al hedonismo del que hablamos y al mensaje (rotundamente falso) asumido socialmente de que nada ni nadie debe interponerse en nuestros sue\u00f1os\/deseos\/objetivos y podemos conseguir lo que nos propongamos. Esa intolerancia a la frustraci\u00f3n hace imposible que la raz\u00f3n, la \u00e9tica o la moral pesen m\u00e1s que la necesidad de satisfacer un deseo que no puede quedar insaciado.<\/p>\n<p align=\"justify\">Termino con una \u00faltima reflexi\u00f3n, tambi\u00e9n pol\u00e9mica, como buena parte de lo dicho hasta aqu\u00ed. El que haya tomado como punto de partida notables muestras culturales (poemas, esculturas, cuadros\u2026) para esta reflexi\u00f3n no me hace adscribirme a la <b>cultura de la cancelaci\u00f3n<\/b>. No creo que deba dejar de admirarse la maravilla art\u00edstica de una obra porque pueda suscitar interpretaciones err\u00f3neas o porque no se adapte a la sensibilidad de nuestro tiempo (especialmente susceptible). Los posibles efectos perniciosos de los productos culturales siempre requieren de m\u00e1s cultura para contextualizarlos y contrarrestarlos; nunca del silencio o la ocultaci\u00f3n. La educaci\u00f3n del placer est\u00e9tico, la admiraci\u00f3n por la belleza y el conocimiento de atrocidades pasadas y lo que supusieron deben ser herramientas a favor de nuestra lucha.<\/p>\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andaba yo estos d\u00edas preparando mis clases de literatura y releyendo por en\u00e9sima vez los sonetos perfectos de Garcilaso, cuando la actualidad me golpe\u00f3 la frente al hilo del conocido mito de Apolo y Dafne. 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